lunes, 17 de enero de 2011

Myriam Negre: Soberanía de lo femenino

Conocí a Myriam cuando estudiábamos diseño y fotografía en la escuela Elisava de Barcelona. Yo acababa de enfrentarme a las expectativas de mis padres dejando mis estudios de economía para dedicarme al arte y había sido convencido entre preocupados ruegos para cursar al menos los estudios de diseño gráfico, que aunque no eran muy bien vistos por mi familia, parecían darme al menos una última posibilidad de obtener algún futuro económico, mucho mas prometedor desde luego que lo de ponerse a pintar cuadros. Yo acepté a regañadientes y aunque lo que allí aprendí no me dio dinero, si me sirvió para definirme aún mas en mi deseo de ser artista.

Una de mis asignaturas preferidas era la de fotografía en blanco y negro, que revelábamos nosotros mismos como se hacía antes, con los líquidos, la ampliadora, etc. Puro romanticismo para un mundo como el de hoy, práctico y digitalizado.

Así conocí a esta amante de la vida. Porque aunque en ese entonces Myriam ya tenía claro que quería ser fotógrafa, mas claro tenía que amaba vivir por encima de todo, y eso se notaba al estar cerca de ella.

En aquel entonces podría decirse que teníamos poca conciencia y que más bien nos hicimos amigos porque nos unía la pasión por ser artistas, y acostumbrados a movernos en un entorno poco propicio para eso, fuimos apoyo el uno del otro. Descubrimos nuestra creatividad encerrada y nos unimos en la tarea de creérnoslo por encima de todo aquello que parecía tratar de hundir nuestro sueño común.

Al terminar los cuatro años de estudios, la vida pareció marcarnos caminos muy distintos, pero eso no evitó que fuéramos encontrándonos durante los años, siempre en circunstancias aparentemente muy casuales, hasta que hace poco nos dimos cuenta de lo paralelos que habían sido nuestros caminos. Porque hoy estamos en el mismo barco, el de la conciencia, el arte y el amor por la vida. Y mientras me presenta a su pareja, un hombre maravilloso digno de una mujer de conciencia como ella, me confiesa que nunca usa cámaras digitales porque entonces prefiere dejar de hacer fotos, porque ella es como es y solo hace lo que siente. Yo la miro intentando entender como pudo ser que desde aquella inconsciente rebeldía hayamos llegado al mismo lugar después de tantos años, y me pregunto si tal vez su evolución y despertar ayudó al mío y viceversa.

Myriam Negre es una mujer despierta, iniciada, madre de un ser de luz maravilloso, y es además una excelente fotógrafa comprometida con devolver el arte a su lugar sagrado y lo femenino a su verdadero estado de soberanía. Porque Myriam sabe que el feminismo solo es una rebeldía que no lleva a ninguna parte si se queda en la lucha y en la queja, en el temor al sexo contrario, en el victimismo, el odio o el rencor, y que en un mundo de hombres y mujeres de conciencia tanto unos como otras deben encontrar su verdadero lugar juntos. Un lugar alejado de los roles que nos han impuesto históricamente, pero también de lo que se nos quiere vender hoy en día.

Recomiendo muy encarecidamente visitar su web www.myriamnegre.es para acercarse al universo sutilmente poderoso y femeninamente contundente que nos brinda compartir.

Una de mis sorpresas al visitarla recientemente ha sido encontrarme, al seleccionar idioma para acceder a la Web, con una foto mía que yo ya había olvidado. Me la tomó para mi primera exposición individual. Salgo entre las puertas de mi taller de aquel entonces, con las manos tras los cristales. Lo que me ha sorprendido es que aparece la frase “Yo soy otro tu” al tocar la foto.

Eso es ella, otro yo. Eso somos todos. Somos el Absoluto expresándose en cada uno de nosotros, en cada cosa, en cada lugar. Somos conciencia, luz y amor. Expresarnos desde ese lugar sagrado es crear arte de verdad, arte desde la vida y la fractalidad.

También les aconsejo su blog myriamnegre.blogspot.com

Gracias Myriam. Gracias por ser.

Víctor Brossa

1 comentario:

  1. "Regresar a un estado de vigilante inocencia no es un esfuerzo tan grande como acarrear un montón de ladrillos de uno a otro sitio, pues basta con permanecer inmóvil el tiempo suficiente como para que el espíritu nos encuentre".
    de Clarissa Pinkola Estés "Mujeres que corren con los lobos"

    Que bueno que nos hayamos vuelto a encontrar!! Gracias querido amigo y hermano de travesía. La vida no deja de sorprendernos ... viviendo.

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