sábado, 24 de diciembre de 2011

Crónicas del Perú - 4ª parte: El Lago Titicaca y la puerta de Aramu Muru

Llegamos al Titicaca, el lago más alto del mundo. Un lugar lleno de leyendas y misterios, cargado con toda la energía de la kundalimi del Planeta Tierra. Nos dirigíamos a Bolivia, pero muy cerca de la frontera teníamos una parada obligada: La mítica puerta de Aramu Muru, junto al denominado "Bosque de piedra" del pueblo de Juli.
La puerta de Aramu Muru es un portal hacia otras realidades. Dicen que desde allí, uno puede viajar a la ciudad etérea que brilla debajo del Lago Titicaca. Son leyendas, pero yo la ví. No se si haya más, pero cuando puse mi cabeza junto a la entrada de roca vi, por el ojo de mi mente y como flashes que se sucedían, una serie de enormes pasadizos iluminados, algunos con escaleras de piedra, que me llevaban a un mundo interno donde también lucía el sol, otro sol. Recuerdo que pude distinguir al salir de los túneles que había grandes prados y bosques allí. Entre lagos y ríos, al fondo y de forma muy difuminada, pude distinguir parte de la ciudad blanca. Lo curioso es que cuando intenté contactar con ellos pude ver ante mí siluetas de luz, pero fui incapaz de distinguir sus rostros. Serntí que ante aquella mágica puerta, no solo yo sino todo el grupo, recibíamos chorros de información a otros niveles. Algo dificil de explicar.
Ya una hora antes, una vez habíamos dejado Puno y llegando con el coche, recibí algun mensaje. Alguna señal de carácter privado que me indicaba que la fama de aquel lugar no era solo fruto de leyendas populares.


Cuentan que Aramu Muru era un Lemuriano que llegó al lago más alto del planeta y escondió tras la puerta un disco solar de oro y una biblioteca entera de conocimiento. Cuentan los lugareños de numerosas y misteriosas apariciones de seres luminosos por las noches, o el caso de algunas personas que han llegado a abrir físicamente la puerta con rituales y han entrado para desaparecer. Dicen que alguno llegó incluso a volver cargado de riquezas. El caso es que la puerta es en realidad un portal que a la vez funciona como oráculo. Puedes preguntar lo que quieras y te será respondido si estás en tu centro cuando lo haces. Solo hay que ponerse en frente de la puerta y arrodillarse mientras se apoya la frente encima del agujero que marca la zona del tercer ojo.
Lo que más cuentan los lugareños del portal, es que la puerta solo se abre ante las personas correctas, caminantes que fueron invitados a su acceso espiritual o incluso físico si es el caso. Dicen que la puerta entrega su conocimiento especialmente anunciando una gran tormenta y en los equinoccios o los solsticios. Curiosamente el día antes en Puno, a orillas del Titicaca, habíamos realizado nuestro ritual mientras los rayos de aquella poderosa tormenta parecían descargar su furia en el horizonte, chocando contra el lago. Al día siguiente tomamos la furgoneta hasta la puerta. Era el equinoccio de invierno. No existen las coincidencias y lo sabíamos. Por eso llegamos preparados para cualquier cosa. El grupo meditó antes de entrar en Tierra Sagrada y luego nos dirigimos en fila hacia la puerta. Había dos mujeres haciendo un ruitual. Respetamos la situación y decidimos esperar a que terminaran haciendo un círculo delante de la puerta. Ariadna guió la meditación y yo empecé a recibir las primeras imágenes con los ojos cerrados. Algo me invitaba a entrar. Vi los túneles y los bosques y prados que había más allá. Era evidente que la Tierra no es como nos la han contado. Si uno abre un poco la mente se da cuenta que si hubiera un núcleo incandescente en el interior del planeta como nos cuentan en la escuela, no podría haber vida sobre su superficie. La tierra está hueca y tiene un pequeño sol en su interior que alimenta otro mundo que nosotros desconocemos. Un mundo paralelo lleno de civilizaciones, muchas de ellas herederas de Lemuria o la Atlántida, y otras más antiguas. Para más información les invito a investigar en internmet sobre la TIERRA HUECA y las teorías fuertemente fundamentadas que hay sobre el tema. El físico Nassim Haramein también deduce en sus teorías que todos los planetas son huecos en su interior. Lo curioso es que, si observamos las fotos que nos muestran desde la NASA, veremos que los polos de la Tierra siempre parecen tapados por nubes. Algunas de ellas muy descaradas, como si alguien hubiera puesto un pegote con fotoshop para que no pudiéramos ver que hay allí. Nadie puede volar por encima de los polos de la Tierra porque está prohibido. Muy extraño todo esto. Muy raro que los militares tengan tomadas esas zonas. Alguna foto se le escapó recientemente a la NASA, en la que se ve que los planetas tienen aberturas en sus polos. Les invito seriamente a que investiguen y abran su mente.
Al terminar nuestra experiencia habían pasado más de dos horas. Nos dirigimos al coche de alquiler. El conductor dormía. Era una furgoneta grande con doce asientos. Todos estábamos aún, cada uno desde su propia experiencia, saboreando las riquezas recibidas, aunque fueran a niveles sutiles, cuando aparecieron unas mujeres indígenas que nos podieron dinero por haber estado allí. Nos exigían pagar una suma bastante elevada en concepto de ticket de entrada. No había carteles, ni taquillas. Sabíamos que allí no había que pagar por entrar porque nos lo habían dicho algunos amigos que conocían el enclave. Por eso nos salió negarnos ante tal estafa y se desencadenó la gran tormenta. LAs mujeres se indignaron y fueron corriendo a avisar a un hombre que llegó amenazando. Les dijimos que llamaríamos a la policía para ver si lo que decían sobre la obligación de pagar entrada era cierto. Ellos dijeron que no reconocían la ley oficial y que ellos mandaban allí. El conflicto era una prueba que nos devolvía al mundo de la "matrix" para enfrentarnos con lo más denso.
No se trataba de dinero sino más bien de principios. No podíamos ceder a una extorsión. No se nos pedía una voluntad ni se nos había informado de la existencia de ninguna entrada hasta el mismo momento de salir de allí. Nos plantamos y el hombre empezó a subir el tono de sus amenazas hasta que logramos convencerle de dar una voluntad, pero dejando claro que lo hacíamos porque queríamos y que si seguía amenazando no ibamos a dar nada porque aquello era un engaño. Algunos del grupo no estubieron de acuerdo en dar nada, porque consideraron que aquello era ceder ante una amenaza. Otros decidimos dar una mínima voluntad para que aquel hombre se quedara tranquilo. Soy un negociador experto en evitar conflictos. Me di cuenta unos minutos más tarde que tenía aun mucho que aprender, porque en realidad me arrepentí de dar aquel donativo simbóloco. Me arrepentí porque no lo hice de corazón. Lo habría hecho sin la amenaza y de hecho, ya era algo que me estaba rondando por la cabeza antes de que nos extorsionaran aquellos nativos. Me había fijado en aquellas mujeres de edad avanzada y había pensado en darles algo a la salida para ayudarlas. Al final di aquel dinero, que para mí no significaba nada, pero lo hice para evitar el conflicto. Para evitar que aquel hombre avisara al resto de su grupo y se desencadenara una guerra abierta. Me di cuenta que muchas veces cedemos ante lo imposible de cumplir los ideales porque el que tenemos delante no accede y creemos que si seguimos siendo fieles a lo que sentimos desencadenaremos una lucha. No tiene por que ser así. Fue una gran lección que serviría para más adelante, en la isla de la Luna, cuando un conflicto aún mayor pondría a prueba la unidad del grupo. Pero eso sería unos días después, en Bolivia. Por ahora, eso fue lo que ocurrió antes de cruzar la frontera.

Víctor Brossa

2 comentarios:

  1. Gracias Víctor por narra vuestras aventuras por tierras incas y aimaras, así se te hecha menos de menos por Iberia.Saludo y abrazo grande, que todo siga saliendo segun el plan...

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  2. Gracias Victor por contarnos de forma tan cercana tus experiencias...no dudes de esa dimensión que percibes, más bien duda de esta que hemos creado o nos han creado...

    Quería comentarte sobre los conocimietos que nos han sido ocultados...

    Sé que hay una sabiduría ancestral que todos los indígenas manejan de una manera u otra.

    Las leyes universales por las cuales nos deberíamos regir o bien son las que nos llevarían al verdadero VIVIR en consonancia con TODO.

    Las busco en mi derredor aunque tengo pocos mecanismos...tengo el convencimiento que de eso se trata...encontrar esas leyes y vivir de acorde a ellas.

    Lo ves así también?

    gracias y felicidades por vuestras experiencias, me parecen alucinantes, por decirlo de alguna manera.

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