martes, 27 de diciembre de 2011

Crónicas del Perú - 6° parte: Desierto de Arequipa y Cañón del Colca

Una vez en la ciudad de Arequipa, rentamos un transporte para visitar el desierto de Arequipa y llegar a la Cruz del Condor, en pleno cañón del Colca. Allí pudimos saborear en época de lluvias el cañón más grande del mundo y a los cóndores volando libres. Fue una aventura de un par de días, hasta que debido a las lluvias decidimos volver a la ciudad de Arequipa y permanecer allí hasta tomar nuestro autobús hacia Nazca.




Cuando ya habíamos disfrutado del vuelo del condor acordamos volver con el bus privado de una agencia. El conductor y el guía parecían simpáticos. Todo fue bien hasta que en una de las paradas y tras sortear niebla y lluvia, el conductor decidió cambiar su botella de agua por una de un extraño color blancuzco. No se lo que contenía pero empezó a acelerar y a soltar frases al aire en tono subido. El guía trataba de calmarlo mientras él se empeñaba en adelantar un camión en plena curva a toda velocidad. Parecía borracho y por los comentarios que solo los de la primera fila podíamos oir, parecía además estar un poco desequilibrado. Ariadna y yo decidimos empezar a mandar energía para que aquello se transformara. Curiosamente empezaron a aparecer camiones en caravana por el carril contrario que impedían cualquier maniopbra peligrosa hasta que el camión que teníamos delante tomó suficiente distancia. También de forma automática, el hombre empezó a calmarse y a aflojar el acelerador. Llegamos sanos y salvos. Nadie en el autobús se enteró de nada, pero por la cara del guía, la cosa podía haber sido seria. Solo Ariadna y yo eramos conscientes de lo que podría habernos sucedido. Bajábamos por aquellas curvas empapadas por la lluvia a toda velocidad, adelantando en línea continua a coches aparentemente mucho más veloces. Los comentarios del conductor no tenían desperdicio. Algunos de ellos eran: yo soy el más rápido, ya no me interesa la vida, y cosas así. Yo creo que nos libramos de una buena.
Una anécdota más. Los miembros del grup estábamos pasando por una fase de bajón. Todos estábamos cansados. Desde el episodio de la isla de la Luna y la despedida de Alexandra y Yulia, las chicas rusas del grupo, nos habíamos quedado en una especie de estado difícil de explicar. Por eso decidimos pasar dos días de tranquilidad en el casco antiguo de la ciudad de Arequipa. Pasear, atender nuestros e-mails, descansar y visitar el convento de Santa Catalina, un lugar lleno de fantasmas que nos recordaría, una vez más, que no existe nada separado del resto.
Amaneció el día con un sol radinte. Desayunamos y paseamos por las calles de la ciudad que pretendió crear un pasaporte que los diferenciara del resto de peruanos. Parece que lo de los nacionalismos es algo universal. Antes de comer hicimos una meditación conjunta en la que sentimos que el descanso de la noche nos había devuelto el ánimo inicial del viaje. Comimos, nos enraizmos y nos dirigios al convento. El lugar era inmenso. Al menos dos manzanas grandes llenas de espacios y jardines con calles y rincones donde enseguida sentimos la presencia de muchas cosas que ya no están en este mundo. La guía nos comentó que a veces se habían oido voces en algunas habitaciones. La sensibilidad de los miembros de grupo sintió enseguda la densidad de tantas presencias que aún permanecían allí. Al finalizar la visita nos quedamos un poco más y alrededor de un árbol abrimos una entrada de luz tras la que nos limpiamos bajo la lluvia. A veces los muertos no se quieren ir. Otras no saben como. Dejamos allí una luz para los que la necesitaran, desde nuestra humildad, desde la convicción en nuestro poder. El poder del ser humano.

Tras el portal en el Machupichu y el que abrimos en el Titicaca, esto era solo una anécdota, un paso más hacia el tercer portal que deberíamos abrir en Nazca. Nos esperaba una noche de autocar hasta allí. Once horas para descansar sobre ruedas. Llegaríamos el 30 de Diciembre por la mañana. Nuestra intención era rentar una avioneta para sobrevolar los misteriosos glifos de Nazca.

4 comentarios:

  1. Hermoso viaje Victor! bendiciones y que lo disfruten mucho. Solo permitime un comentario, escucha la tierra, esta hermosa tierra tiene sus canales y portales de acceso ya abiertos por los ancestros, ella tiene mucho que dar y enseñar. y una tremenda sabiduría. Y sobre todo, por favor haz un descargo de energía e intenciones por la enorme deuda de españa, la que se llamo "madre patria" por estos lugares, pero que no hace mas de 100 años trajo calamidades y guerra, para con nuestra tierra sur-americana.Yo soy descendiente de españoles y permanentemente en mis rituales "devuelvo" y retribuyo a mi tierra argentina. Amor, perdón y bendiciones, Paula,

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  2. Perdón,! quise decir Hace 500 años! equivocada en la fecha!, en fin... Victor, no abras mas portales!! por alli, y mejor, ayuda a cerrar los que aun están abiertos y sangran continuando en una idiosincracia y mentalidad de retraso y sometimiento, abrazo de luz y montaña!

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  3. Precioso lo de mandar energía, hay que practicarlo. Un abrazo de luz para todo el grupo.

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  4. hola Victor y Ariadna, Felicidades poder ir hacer un gran trabajo en Perú y como dijo Paula enviar mucha Luz y Perdón. Hago el Ho'oponpono y digo lo siguiente: LO SIENTO, PERDONAME, GRACIAS, TE AMO estás palabras son muy poderosas y ayuda mucho a transmutar también podéis hacer Reiki Dai Komio, Cho Ku Rei, Hon Sha She Shonen y finalmente Cho Ku Rei en manos primero y luego en los piés para toma de tierra. Bueno, yo solo lo recomiendo luego haced siempre lo que en ese momento sentís. Un Mega Abrazo a todos FELIZ AÑO 2012 TODOS SOMOS UNO Magalie Puado Martín

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