miércoles, 25 de enero de 2012

GALERÍA LA LÍNEA Y VÍCTOR BROSSA: Arte y su sentido sagrado





Escrito por Germán Martín Rais

GALERÍA LA LÍNEA es un espacio que creó y dirige Víctor Brossa. Las sensaciones y las emociones, la belleza y la estética, y especialmente el conocimiento y la toma de conciencia hacen de este rincón un lugar para disfrutar a solas y pararse a pensar. Cada reportaje está introducido por reflexiones libres y profundas cuyo objetivo es contribuir al gran viaje del ser humano hacia uno mismo y hacia lo Absoluto. Pero para comprender el espíritu de galería La Línea es imprescindible adentrarse en el mundo de su creador: Víctor Brossa.

Víctor Brossa siempre buscó en el arte un sentido profundo y esencial, incluso cuando ni él mismo era consciente de ello. Durante toda su vida, este hombre y artista, ha llevado a cabo una lucha titánica en su interior por encontrar su verdadero ser, y ese camino se ha reflejado en su pintura, en su escultura y en cualquiera de las formas de expresión artística que ha realizado. Pero siempre ha necesitado algo más. La sublimación estética y serena o la expresión de las pasiones más intensas y arrebatadas nunca fueron suficiente para él. Durante muchos años se rebeló contra un mundo que no comprendía y que le obligaba a subyugar su alma al Sistema. Un mundo que no le ofrecía un camino hacia la auténtica libertad del ser, y que le privaba de una vida sensata, sencilla y natural, y de plena conciencia. Durante todos esos largos años de lucha e incomprensión se entregó a la búsqueda de su pintura... Sin embargo, no lograba encontrarla porque lo que en realidad buscaba no era su propio arte, ni su propia expresión, ni su estilo y sello único, sino que, aun sin saberlo, por aquel entonces lo que anhelaba era conocer e integrar en su ser el verdadero sentido del arte. Lo demás, lo que creía buscar, su propia pintura, la tenía desde siempre. Nació con ella.

Víctor Brossa, luchó ante sus lienzos por su arte único, personal, genuino. Pero durante años -yo soy testigo de ello- nunca sintió la satisfacción interior de haberlo encontrado. Pintase lo que pintase, nunca era suficiente... Y no lo era porque aquello que aparecía sobre el lienzo no bastaba por sí mismo para establecer ese puente con el Absoluto, la conexión que inconscientemente necesitaba encontrar como si la vida le fuese en ello... porque verdaderamente la vida le iba en ello.

Leyó, estudió, experimentó, se sumergió en el corazón de las religiones, y se apartó lo suficiente para quedarse a solas y poder escucharse a sí mismo, y entonces descubrió que sólo sentía satisfacción ante aquello que servía para establecer una conexión directa con su espíritu, con los valores eternos y con los principios y las leyes universales que rigen el cosmos y también lo más íntimo del corazón humano. Descubrió que la pintura no era un fin en sí mismo, sino que era un medio para buscar su alma y, a la vez, para hacer visible lo sutil y etéreo.

Ahora, Víctor Brossa pinta, esculpe, filma, crea imágenes del mundo futuro que desea abrazar ..., y también tiene Galería La Línea. En ella expone lo que hace, pero también puede escribirlo y contarlo. Y puede además aglutinar todo aquello que va encontrando y descubriendo, lo cual de una manera u otra contribuye a esa conexión con el Absoluto, aunque sólo sea un hilo. Porque sabe que un hilo de aquí y otro de allí termina por generar una cuerda irrompible. Y porque, a sabiendas de que todos somos distintos aunque recorramos el mismo camino, siempre habrá un hilo que servirá a alguien.

Con Galería La Línea, Víctor da salida a sus naturales ansias de comunicación y a su necesidad vital de compartir. Pero lo más importante de Galería La Línea es un gran proyecto de vida sencilla y natural, en armonía con lo Superior. Y en este punto llegamos al Arte que tanto buscó Víctor Brossa. Para él, el arte tiene un sentido y un objetivo muy definido: crear. Y no sólo obras materiales que admirar, sino crear condiciones que propicien un mundo mejor, situaciones vitales que den a la propia persona la imprescindible certeza de ser dueño de su destino, y de ahondar en lo desconocido para ir paso a paso alcanzando la

comprensión. Con Galería La Línea, con su pintura y su escultura, sus vídeos, sus escritos y los distintos reportajes y reflexiones, Víctor Brossa tiene su herramienta de expresión, y además, un sentido último sin el cual se sentiría incompleto: ser él mismo. Porque ese es el verdadero sentido del arte: recordar quienes somos. Recordar que no somos algo separado de Dios . Y darnos cuenta de que crear es nuestra condición más genuina y sagrada, y que la felicidad está en crear desde la energía o vibración llamada Amor.

Devolver el arte a su lugar sagrado es tomar conciencia de que somos creadores y que sólo creando desde el amor alcanzaremos la conexión con lo Absoluto.

Es hora de integrar la imaginación a nuestra vida diaria, pero como nos transmite Víctor, no desde la huida de una vida de esclavitud en la que las cadenas que heredamos nos atan a una Matriz que no vibra con el corazón que late en lo más profundo de nuestro ser, sino más bien desde la convicción de que tenemos en nuestras manos la verdadera herramienta para convertir nuestros sueños en realidad: Por poco que conozcan lo que Víctor comparte, sabrán que la palabra CONCIENCIA se tradujo de la palabra griega SYNEIDESIS. Cuando los griegos buscaban sabiduría y conocimiento, se iban a su syneidesis, es decir, a su capacidad de imaginar.

El ARTE es nuestra expresión natural y desde ella podemos cambiar el mundo, nuestro mundo.

Germán Martín Rais

2 comentarios:

  1. Gracias por compartir...El Reencuentro con uno mismo a través del Arte en todas sus Expresiones como forma de Servir...Marilo Velez

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  2. Bueno, hice un pequeño cambio en el texto. Recordé que las palabras nos programan, limitan nuestra expresión a niveles inconscientes. Servir viene de servus, que era el esclavo de la casa en Roma. No debemos servir a nadie, ni tan siquiera a Dios. No creo que un Dios deseara eso. Tampoco servir al corazón, es decir, ser esclavos de él. Debemos apartar la palabra servir y cambiarla por "elegir amar". Un abrazo y gracias por comentar.

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