martes, 31 de enero de 2012

CANALIZACIONES DE ARIADNA BAILO Y VICTOR BROSSA

Desde que Víctor Brossa realizó el vídeo SYNEIDESIS, sintió que debía frenar y aparcar por algún tiempo sus creaciones en vídeo para escribir libros y dar conferencias que expandieran la información que él transmite de otras formas. El siguiente paso fue volver a España y proyectarse desde allí activando talleres que generaran responsabilidad de acción en el que desea despertar y reprogramar su vida. La base de todo siempre es la misma: integrar la capacidad de imaginar y los procesos creativos en el programa de vida para romper las cadenas que nos mantienen presos a unos patrones energéticos y psicológicos que se crean y repiten más allá de nuestra propia consciencia.

A la espera de volver a realizar alguno de sus vídeos, y no nos referimos a entrevistas o vídeos de colaboración, sino a sus vídeos canalizados a través de procesos creativos, Víctor, al igual que su mujer Ariadna, va a ir publicando en este blog alguna información canalizada respecto a diferentes temas. La razón que nos lleva a publicar canalizaciones como las que compartirán aquí semanalmente Ariadna Bailo y Víctor Brossa es cuestión de conciencia. Se trata de dos formas complementarias de canalizar, que se basan en abrir el corazón y bajar la información desde la esencia misma para compartir y expandir desde la responsabilidad del que la reciba. Se terminó el tiempo de la negación. Tenemos todos un poder y es hora de usarlo para crear lo que deseamos. Para ello ya no necesitamos que nos digan lo que tenemos que hacer sino más bien tomar conciencia de nuestros propios atascos para poder tomar la responsabilidad de nuestras propias decisiones. Víctor nos decía: Canalizar para nosotros no sirve de nada si lo que se recibe no apoya el crecimiento personal desde lo interno, donde es cada uno el que decide crecer y asumir desde su propia coherencia lo que va sucediendo en la vida que respiramos. No nos interesan las víctimas ni los torturadores, no nos interesan los buenos y los malos. Solo pretendemos unir las partes que negamos de nosotros mismos para volver al corazón, allí donde se puede recordar de verdad quienes somos y obrar en consecuencia.

Canalizar directamente requiere un compromiso grande porque Víctor y Ariadna deben mojarse mucho, y lo saben. Ariadna tiene una larga experiencia en dar la cara a nivel privado, con una cola de pacientes que piden hora desde el boca a boca de los que saben que pasar por sus manos es un regalo impagable, aunque solo recomendable para los que sean capaces de dejar al ego en la puerta antes de entrar a ser canalizados por ella. Ariadna es especialista en desmontar precisamante el ego del que desea reencontrarse con su misma esencia. A ella no le interesan los efectismos ni si el mundo se derrumbará o no en el 2012. Para eso hay otros. Formada como terapeuta en varios campos y tras años de cuerpo a cuerpo, empezó a darse cuenta que podía canalizar aplicando el conocimiento que ella misma había adquirido. No olvidemos que una cosa es la información que recibimos y otra es nuestra capacidad para procesarla. También es importante la frecuencia desde la cual captamos la señal. En el caso de ambos se procura recibir desde estados de amor y dejando que el propio conocimiento adquirido en su experiencia de vida se encargue de ponerle palabras a lo que llega desde donde el corazón late abierto.
Víctor está acostumbrado a camuflarse detrás del arte cuando canaliza, porque sentarse a escribir lo que le llega es admitir que es un canal y eso ha costado mucho esfuerzo a su parte racional. Solo el contacto diario con Ariadna le ha empujado a comprender que lo natural es eso, que todos somos canales y que hay muchas formas de recibir información de uno mismo a otros niveles, o de cualquiera que hable desde donde el corazón nos respira. Víctor sabe que mostrarse es hacer de espejo a otros y ya no teme ser el Loco del tarot. Tampoco desea volver al ermitaño. Ahora es el Mago y desea hacer Magia para recordarnos lo que todos podemos. No hay nadie que no sea canal y cada uno debe encontrar la forma de oir su propia voz entre todo el ruido que genera la mente.
Otra motivación que anima a Víctor Brossa a escribir y publicar directamente ahora algunas de sus canalizaciones es precisamente la presencia de Ariadna en su vida. La canalizadora es un motor en la transformación de Víctor desde que llegó de nuevo a España, en su crecimiento y en el trabajo de integración de la sombra a su vida, siempre desde el corazón. El impulso nace del deseo del artista barcelonés afincado ahora en Girona por dar a conocer también las canalizaciones de su mujer Ariadna, con la que hemos acordado publicar periódicamente.
La misión conjunta de esta pareja de almas de luz es inmensa y ahora vamos a empezar a ver como se proyectan unidos en un mundo que pide a gritos la unificación del ying y el yang.
Las canalizaciones individuales de ambos van a empezar a ser un sello en este blog, para dar paso a canalizaciones conjuntas que se traducirán en una gran ayuda para los que buscan en la esencia del alma, más allá de la superficie del efectismo.

A la espera de la primera de las canalizaciones se despide:

El equipo de Galería la línea

miércoles, 25 de enero de 2012

GALERÍA LA LÍNEA Y VÍCTOR BROSSA: Arte y su sentido sagrado





Escrito por Germán Martín Rais

GALERÍA LA LÍNEA es un espacio que creó y dirige Víctor Brossa. Las sensaciones y las emociones, la belleza y la estética, y especialmente el conocimiento y la toma de conciencia hacen de este rincón un lugar para disfrutar a solas y pararse a pensar. Cada reportaje está introducido por reflexiones libres y profundas cuyo objetivo es contribuir al gran viaje del ser humano hacia uno mismo y hacia lo Absoluto. Pero para comprender el espíritu de galería La Línea es imprescindible adentrarse en el mundo de su creador: Víctor Brossa.

Víctor Brossa siempre buscó en el arte un sentido profundo y esencial, incluso cuando ni él mismo era consciente de ello. Durante toda su vida, este hombre y artista, ha llevado a cabo una lucha titánica en su interior por encontrar su verdadero ser, y ese camino se ha reflejado en su pintura, en su escultura y en cualquiera de las formas de expresión artística que ha realizado. Pero siempre ha necesitado algo más. La sublimación estética y serena o la expresión de las pasiones más intensas y arrebatadas nunca fueron suficiente para él. Durante muchos años se rebeló contra un mundo que no comprendía y que le obligaba a subyugar su alma al Sistema. Un mundo que no le ofrecía un camino hacia la auténtica libertad del ser, y que le privaba de una vida sensata, sencilla y natural, y de plena conciencia. Durante todos esos largos años de lucha e incomprensión se entregó a la búsqueda de su pintura... Sin embargo, no lograba encontrarla porque lo que en realidad buscaba no era su propio arte, ni su propia expresión, ni su estilo y sello único, sino que, aun sin saberlo, por aquel entonces lo que anhelaba era conocer e integrar en su ser el verdadero sentido del arte. Lo demás, lo que creía buscar, su propia pintura, la tenía desde siempre. Nació con ella.

Víctor Brossa, luchó ante sus lienzos por su arte único, personal, genuino. Pero durante años -yo soy testigo de ello- nunca sintió la satisfacción interior de haberlo encontrado. Pintase lo que pintase, nunca era suficiente... Y no lo era porque aquello que aparecía sobre el lienzo no bastaba por sí mismo para establecer ese puente con el Absoluto, la conexión que inconscientemente necesitaba encontrar como si la vida le fuese en ello... porque verdaderamente la vida le iba en ello.

Leyó, estudió, experimentó, se sumergió en el corazón de las religiones, y se apartó lo suficiente para quedarse a solas y poder escucharse a sí mismo, y entonces descubrió que sólo sentía satisfacción ante aquello que servía para establecer una conexión directa con su espíritu, con los valores eternos y con los principios y las leyes universales que rigen el cosmos y también lo más íntimo del corazón humano. Descubrió que la pintura no era un fin en sí mismo, sino que era un medio para buscar su alma y, a la vez, para hacer visible lo sutil y etéreo.

Ahora, Víctor Brossa pinta, esculpe, filma, crea imágenes del mundo futuro que desea abrazar ..., y también tiene Galería La Línea. En ella expone lo que hace, pero también puede escribirlo y contarlo. Y puede además aglutinar todo aquello que va encontrando y descubriendo, lo cual de una manera u otra contribuye a esa conexión con el Absoluto, aunque sólo sea un hilo. Porque sabe que un hilo de aquí y otro de allí termina por generar una cuerda irrompible. Y porque, a sabiendas de que todos somos distintos aunque recorramos el mismo camino, siempre habrá un hilo que servirá a alguien.

Con Galería La Línea, Víctor da salida a sus naturales ansias de comunicación y a su necesidad vital de compartir. Pero lo más importante de Galería La Línea es un gran proyecto de vida sencilla y natural, en armonía con lo Superior. Y en este punto llegamos al Arte que tanto buscó Víctor Brossa. Para él, el arte tiene un sentido y un objetivo muy definido: crear. Y no sólo obras materiales que admirar, sino crear condiciones que propicien un mundo mejor, situaciones vitales que den a la propia persona la imprescindible certeza de ser dueño de su destino, y de ahondar en lo desconocido para ir paso a paso alcanzando la

comprensión. Con Galería La Línea, con su pintura y su escultura, sus vídeos, sus escritos y los distintos reportajes y reflexiones, Víctor Brossa tiene su herramienta de expresión, y además, un sentido último sin el cual se sentiría incompleto: ser él mismo. Porque ese es el verdadero sentido del arte: recordar quienes somos. Recordar que no somos algo separado de Dios . Y darnos cuenta de que crear es nuestra condición más genuina y sagrada, y que la felicidad está en crear desde la energía o vibración llamada Amor.

Devolver el arte a su lugar sagrado es tomar conciencia de que somos creadores y que sólo creando desde el amor alcanzaremos la conexión con lo Absoluto.

Es hora de integrar la imaginación a nuestra vida diaria, pero como nos transmite Víctor, no desde la huida de una vida de esclavitud en la que las cadenas que heredamos nos atan a una Matriz que no vibra con el corazón que late en lo más profundo de nuestro ser, sino más bien desde la convicción de que tenemos en nuestras manos la verdadera herramienta para convertir nuestros sueños en realidad: Por poco que conozcan lo que Víctor comparte, sabrán que la palabra CONCIENCIA se tradujo de la palabra griega SYNEIDESIS. Cuando los griegos buscaban sabiduría y conocimiento, se iban a su syneidesis, es decir, a su capacidad de imaginar.

El ARTE es nuestra expresión natural y desde ella podemos cambiar el mundo, nuestro mundo.

Germán Martín Rais

lunes, 16 de enero de 2012

NUEVO LIBRO de VICTOR BROSSA: "Activando al Maestro Interior"

Era un libro esperado por muchos, no solo por ser el libro que nace a raiz de los talleres "Activando al Maestro Interior" que Víctor Brossa está dirigiendo recientemente con un gran éxito de demanda e interés. Por encima de todo eso, este es un libro canalizado y creado para empezar a aplicar de forma práctica el poder de la imaginación y los sueños en nuestro día a día con resultados sorprendentes para el que sea capaz de ser constante. Víctor Brossa nos pide tan solo de uno a cinco minutos al día para el que no sea capaz de arrancar más tiempo para sí mismo.
Tanto en los talleres como en el libro, el artista  se apoya en nuestra capacidad de imaginar como herramienta fundamental para conectar con el recuerdo que nos permita construir e integrar a nuestro mundo en tres dimensiones de forma efectiva, todo aquello que podamos soñar. La forma de empezar a hacerlo es dejando de mirar hacia fuera y atender las demandas de la esencia que nos habla desde el lugar en el que de verdad se recuerda. Nos referimos, como no, a nuestro corazón.

RECORDAR, del latín RECORDIS, significa literalmente: VOLVER AL CORAZÓN.

CONCIENCIA, del latín CONSCIENTIA, significa: Reunión de las ciencias y el saber. Es una mala traducción de la palabra griega SYNEIDESIS. que significa literalmente:

CON CAPACIDAD DE IMAGINAR.

Para el que desee más información sobre el libro
o para el que tenga interés en comprarlo vía internet:


CLIC AQUÍ

Para información sobre talleres basados en la información que se da en el libro, ya sean personalizados online (vía internet9 o talleres y cursos en grupo:

Clic aquí cursos y talleres Victor Brossa


jueves, 12 de enero de 2012

I CHING: CREAR DESDE EL AMOR

I CHING: crear desde el amor PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Germán Martín Rais

IchingEl I Ching es un libro sapiencial de sabiduría infinita. Del mismo modo que el universo y la conciencia no conocen límites, el I Ching puede guiarnos hasta donde seamos capaces de llegar. Cuanto mayor sea la evolución, la profundidad y la claridad que un ser adquiera, mayores serán los horizontes y la luz que el libro le ofrecerá.
Se cree que fue escrito hace más de tres mil años, pero no cabe ninguna duda de que el conocimiento que lleva impreso en cada una de sus letras es muy anterior. Es, de hecho, anterior a los tiempos, porque su saber trasciende lo temporal y emana por completo de lo eterno.

El I Ching es una de esas maravillas regaladas a la humanidad para que aquellos que elijan hollar su camino interior tengan a su disposición una guía que seguir, un maestro a quien recurrir, un espejo en el que buscar su alma, y un espacio en el que descubrir el pulso íntimo del universo. El I Ching no es la única fuente de conocimiento, pero sí una entre ese reducido grupo de obras de naturaleza humana y sobrehumana capaces de conducirnos por las sendas espirituales en el gran viaje de regreso al Hogar. ¿Se puede hacer el Camino sin conocer el I Ching? Por supuesto que se puede hacer. ¿Es vital conocerlo para alcanzar elevadas cotas de conciencia? En mi opinión no es preciso saber siquiera de su existencia. Pero sí hay algo que es imprescindible para llegar un día a constituirnos como Hombres, y esto es acceder, por la vía que sea, a lo Superior. Es imprescindible sentir el pulso de Dios —no importa cómo se le nombre— en nuestro interior y comprender que el ser que en verdad somos late exactamente con la misma vibración porque emanamos de Él y en realidad somos Él.
IchingLo que ofrece el I Ching es el Principio esencial que rige la Vida. De alguna manera mágica expone la forma en que se manifiesta en nuestra dimensión. El I Ching establece una vía de comunicación entre el ser consciente y el ser interior; entre nosotros como entidad individual y lo Superior. Sin esa interconexión no habrá luz en la mente, no habrá paz en el corazón y no tendremos el control del inmenso poder de nuestro propio espíritu. Si no armonizamos el alma con el ser exterior, lo elevado con el plano terrenal, no podremos percibir la presencia en todas partes, incluso hasta la última de nuestras células y también en lo más inmaterial de nuestro espíritu, de la Luz de la que emana la totalidad. Y al no sentir conscientemente esa presencia damos espacio a los peores monstruos que nos castigan: la soledad, el miedo, la incertidumbre, la insatisfacción, y la angustia al no ser capaces de vislumbrar un verdadero sentido para nuestra vida. De este modo, el destino se convierte en un caprichoso océano en el que simplemente somos zarandeados.
El I Ching es una herramienta para alcanzar la mayor dimensión a la que nuestro espíritu puede aspirar. Una herramienta que de ser estudiada con calma y dedicación, y mucho mimo, puede aportar progresivamente luz a nuestros ojos y también poco a poco, convertirnos en los auténticos señores de nuestro destino. Pero el I Ching no es como un interruptor que se enciende y al momento brilla en su máximo esplendor, sino un trabajo constante, perdurable. Es un trabajo que, como absolutamente todo lo que se construye para que quede hecho para siempre, precisa voluntad, constancia, firme determinación y además, y esto es fundamental, alegría, entusiasmo y muchísimo cariño. Porque como sucede con el camino de la vida, no basta con recorrerlo para llegar. Hay que amarlo para que la Luz llegue poco a poco, en cada paso.
IchingEl modo en que el I Ching cumple su cometido como herramienta dispuesta para todo aquel que desee emplearla es sumamente práctico. El libro —el poder Superior que lo inspira— sabe que la vida encarnada es concreta, y que en ella vivimos circunstancias perfectamente definidas sobre las que tomamos decisiones precisas a las que siguen acciones igualmente concretas. Es decir, que por un lado el I Ching contiene la "teoría de la ley", y así se puede estudiar si uno desea profundizar en él, y por otro permite plantear cualquier situación personal en un momento concreto. En este caso, el libro lo que hace es determinar si aquella acción que se le plantea, situación, emoción o deseo está en armonía con nuestra propia alma, con aquello más íntimo y a menudo tan desconocido de nuestro ser, y también con lo Superior. Si ese es el caso la lectura será en términos venturosos; si entra en contradicción en desventurosos. Esta es la razón por la que se emplea el Libro de las Mutaciones (I Ching) como oráculo. Porque tiene la facultad de establecer ese puente y permitir una visión cósmica, acto que consigue mediante una echada de monedas o de ramas como medio seguro para que nuestro ser exterior no pueda intervenir en el proceso.
Pero el I Ching no se limita a predecir, cuya función sería la menor de todas aunque más empleada, sino que explica por qué se ha llegado a una determinada situación, por qué una elección o emoción conllevará unas consecuencias, y desvela para que podamos verla, la vibración que de latir con ella abrirá las puertas nuevamente a la armonía. En esa explicación que el libro da y que muchas veces puede parecer incomprensible está la enseñanza que permite ir poco a poco tomando consciencia de las propias formas de hacer las cosas y de la manera en que sentimos; y discernir qué está en sintonía con lo noble y qué con lo vulgar, qué son pasiones del ego y qué responde a energías como el amor. Y al llegar a este punto nos acercamos a lo radicalmente importante a la hora de vivir nuestras vidas concretas. El I Ching no ordena lo que hay que hacer y tampoco tratará jamás de convencer. Sabe que el ser humano es libre y debe vivir con esa condición y ejercer ese don. Él está ahí para ayudar a ver lo puro, sin condiciones, sin pedir nada, para que cada cuál en íntima libertad determine su hado. Es decir, sirve como herramienta del mismo modo en que actúa Dios. Él no juzga, ni condena, ni obliga. Respeta la naturaleza única e irrepetible de cada ser a sabiendas de que todos los seres precisan desarrollarse desde su carácter. Lo que el I Ching trata de decir es que somos creadores en su más amplio sentido, que tenemos el don divino de la creación y el poder para ejercerlo. Nada ni nadie, que no seamos nosotros mismos, nos dirá qué es lo que debemos hacer en la vida. Pero hay un principio que es crucial y al que se debe prestar la máxima atención. Sólo si creamos desde el Amor estaremos en armonía con nuestro ser interior y con Dios. Lo que sea que decidamos crear es de nuestra libre elección; la única condición si queremos conocer la felicidad verdadera y que nuestro corazón sea el mejor templo de nuestro espíritu, es que lo hagamos desde el Amor. Si se construye desde cualquier otro lugar, en mayor o menor medida se generarán desarmonías y se producirán ajustes para corregirlas. Porque si hay algo que no podemos hacer, es más, lo único que no podemos hacer a menos que estemos dispuestos a sufrir, es ir en contra de nosotros mismos. Y puesto que en nuestro núcleo somos Amor porque no podemos ser otra cosa, cualquier cosa que creemos debe emanar de Él.

La función del I Ching es enseñarnos a sentir la Esencia de nuestro corazón. La armonía o la desarmonía, la ventura y la desventura dependen de la emoción creadora. La mayor pretensión de nuestras vidas debería ser aprender a ver el Amor, a sentir con él, y crear desde él. Desde esta premisa básica cualquier cuestión que se le plantee al libro llevará de fondo e implícita otra pregunta añadida: ¿hacer esto o lo otro es lo mejor para mi camino interior?, ¿es la elección que me acercará más a mi corazón?, ¿es la circunstancia vital que más me enseñará de mi espíritu? Porque lo que en el fondo de mi subconsciente anhelo y ahora también desde mi consciente, es elegir aquello que más me acercará al amor, para terminar fundiéndome en él.
Sé muy poco acerca del Libro de las Mutaciones, pero lo suficiente para reconocerlo como un tesoro. Su misión, si se la permitimos, es abrirnos a nuestro espíritu, otorgarnos el control consciente de todo nuestro infinito poder, y ayudarnos a ser de manera completa lo que ya somos en esencia: Amor.

Juntos creamos el mundo

Escrito por Germán Martín Rais


Los millones de personas que creen en un mundo mejor hacen que

el sueño de alcanzarlo se acerque día a día.


Cada vez que alguien, en algún lugar, visualiza en su mente

el mundo de bien que deseamos, contribuye decisivamente a crearlo.

Quizás no alcancemos a comprender cómo sucede,

pero aquello que deseamos conscientemente

tiene el poder para hacerse realidad.

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La bondad y la ternura conmueven nuestroscorazones,

así como el dolor ajeno lacera nuestras almas...

Porque en nuestra esencia interior estamos inclinados al Bien.

Como individuos y como colectivo aspiramos a lo Superior.

Más allá del plano físico que captan nuestros sentidos

existen fuerzas inimaginables que están a nuestro alcance.

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Si tomamos consciencia podemos mover el mundo.

El mundo lo hacemos entre todos. Y aquello que lo mueve en uno u

otro sentido es lo que sentimos. No importan las apariencias.

Tenemos el poder para hacer lo que deseemos


Nuestra voluntad decide...

DEVOLVER EL ARTE A SU LUGAR SAGRADO - Film de Victor Brossa

DEVOLVER EL ARTE A SU LUGAR SAGRADO - Film intimista de Víctor Brossa creado en el 2009 sobre un día de creación en su taller de Berlín.




Artículo escrito por Germán Martín Rais en el año de su estreno



ttulo-filmDevolver el arte a su lugar sagrado es una película que dirige, filma y protagoniza el artista Víctor Brossa. Como indica el título, el objetivo de este film, de aproximadamente una hora de duración, es llegar a aprehender e interiorizar el sentido profundo y eterno del Arte. En esta película Víctor se aleja radicalmente de la imagen falsa que ha dominado el concepto de arte durante siglos, sobre todo en el s.XX. Arte no es dinero, arte no es escandalizar, arte no es sólo algo bello o inédito, arte no es ego, arte no es incomprensión. Arte es un camino, arte es una vía para conectar con lo Superior, pero sobre todo, arte es una acción: crear.

Y para que cumpla con su cometido, para que el arte sirva a su sentido último y a su razón de ser debe crear desde lo más noble del corazón, desde la parte universal que cada ser humano tiene en su interior. Entonces se siente la plenitud y la paz de saberse integrado en un conjunto mayor y de conocer la razón de la propia existencia.

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Con el fin de devolver el arte al lugar que le corresponde, Víctor Brossa elige un día de su vida cotidiana. Durante esa fracción de tiempo efímera y fugaz que va desde la salida del sol hasta el amanecer del día siguiente nos sumergimos en su quehacer y también en sus pensamientos íntimos. El resultado es poético, visual, casi se puede tira-cornelius-parktocar, y extremadamente cercano en lo emocional. Los minutos corren y uno quisiera que durase más...; de hecho quisiera que no terminase. Porque ese film habla de lo que verdaderamente importa. Habla del sentido de la vida. Mientras visionamos la película y las reflexiones penetran en el interior, tomamos consciencia de que no estamos solos, de que formamos parte de algo grande, de que la vida tiene un fin y que nuestro deber para con los demás y el Universo es elegir hacer el camino.

Es un día de la vida de Víctor Brossa en Berlín para sumergirse en el significado profundo de Arte, para concebirlo en su más alta dimensión. Un día -o una vida- para darse cuenta de que somos dioses porque tenemos la facultad de crear, no sólo objetos y obras de arte, sino el futuro..., el destino. Esa condición interior de creadores es la que nos hace a imagen y semejanza de Dios. El libre albedrío -bendición y trampa del ser humano- es elegir lo que creamos, y también desde qué energía lo hacemos. Si lo hacemos desde el Amor, nos completamos con lo Superior; si lo hacemos desde cualquier otro lugar, entonces nos alejamos del camino.

Cuando uno termina de ver esta película tal vez no quede en su mente ninguna idea concreta, pero sí un estado anímico. Algo se ha removido, algo que quiere ser, que quiere salir. Devolver el arte a su lugar sagrado deja una sensación innombrable acerca de aquello que es esencial para vivir. Eso es lo que logra Víctor Brossa con una película que es una confesión sin mayores pretensiones que compartir los frutos de una larga búsqueda.

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Esta película es la vida que Víctor lleva ahora, pero mañana estará en cualquier otra parte del mundo, quizá construyendo un nuevo lugar para vivir. O tal vez haciendo cualquier otra cosa. Pero hay algo que sí hará cada día del resto de su vida: el camino. Haga lo que haga siempre buscará esa conexión con la Naturaleza. Haga lo que haga siempre seguirá el camino del Arte.

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DEVOLVER EL ARTE A SU LUGAR SAGRADO es una invitación a la reflexión. Una obra de arte repleta de obras de arte, de emociones y de palabras bellas y auténticas. Pero por encima de todo es una película de Conciencia.

DEVOLVER EL ARTE A SU LUGAR SAGRADO

(clicar aquí para ver película)


Germán Martín Rais, 2009


miércoles, 11 de enero de 2012

Crónicas desde el Peru - 9ª parte: La vuelta a casa

Finalizamos nuestro viaje en la costa, tomando el sol bajo la mirada del desierto y nadando entre pelícanos y gaviotas. Tomamos un autobús hacia Lima, donde nos recogieron los amigos que iban a alojarnos aquella noche en la gran capital. Al llegar, un policía nos advirtió del peligro de contratar un taxi si no conocíamos el lugar. Por suerte, nosotros no teníamos ese problema gracias a nuestro guía y llegamos bien a nuestro destino. Nos llevaron a cenar y el cansancio clamó por una cama antes de lo previsto. Al día siguiente salíamos para el aeropuerto. Por la mañana aún nos dió tiempo de ir al mercado a beber un sabroso jugo de frutas recién licuadas. Desayunamos fruta variada y pan con palta, es decir, pan con aguacate. Cargamos las maletas y nos acompañaron al aeropuerto. Al entrar recordé nuestra llegada a Lima desde Barcelona-Madrid para hacer escala y tomar un vuelo hacia Cusco. Recordé como salí un momento a la calle para besar el suelo peruano en señal de amor, agradecimiento y humildad hacia aquel país que entonces nos acogía. Facturamos las maletas y caminamos por el aeropuerto tras pasar los controles habituales, esos que te hacen sentir como un aspirante a delincuente. El vuelo fue largo pero llegamos bien a Barcelona tras hacer escala en Madrid de nuevo.



Lo primero que hice fue comprarme un bocadillo de queso manchego, de pan crujiente untado de tomate, como hacemos en cataluña. Mi mujer Ariadna y yo nos encerramos en nuestra casita en la montaña para estar tranquilos y recuperarnos. Paseamos, nos amamos, dormimos y comimos frutas, verduras y nuestro adorado arroz integral. Después visitamos a nuestras familias para compartir la experiencia del viaje con ellos. Mientras lo hacíamos no pude evitar ver pasar ante mi cada momento. En la distancia todo se ve distinto. Recordé también como un chico peruano muy simpático nos contaba el último día como debe comportarse un hombre peruano cuando conoce a una chica. Nos decía que, como los jovenes peruanos no cocinan, las chicas son preparadas para hacer ricos guisos que puedan enamorarlos. Nos contó sobre el día que tuvo que comer en casa de la chica que ahora era su esposa y probó los guisos que hizo para demostrale que ella era en verdad un buen partido. Por otra parte, el chico pasó el exámen y la rueda interminable de preguntas a la que la madre y los hermanos y hermanas de su futura mujer lo sometieron. Al final salieron victoriosos de la dura prueba y el chico pudo conocer al padre y pedir la mano de la chica. Solo las europeas y las gringas se acuestan y no buscan nada, nos dijo.
Hablamos el mismo idioma pero nuestros mundos son muy distintos, pensé entonces. El chico desprendía una gran inocencia cuando nos contaba lo que para él era habitual. No digo que sea así en todo el Perú, pero fue curioso compartir puntos de vista tan dispares. Nos comentó lo atractivo que era el pelo en el pecho de los hombres para las mujeres, o que si salias con tu chica en Perú, debías tomarla de la mano todo el tiempo para que los demás hombres supieran que ya estaba con alguien. También nos paseó por algunas calles de Lima donde todas las casas tenían doble reja hasta arriba. Nos comentó que era debido a los años de Sendero Luminoso. En aquellos tiempos atracaban bancos y se metían en las casas para tomar rehenes. Por eso la gente empezó a proteger sus viviendas.