miércoles, 22 de mayo de 2013

ACCIÓN POÉTICA: Poesía urbana de conciencia

Hace años, cuando investigaba con mi amigo, el escritor Germán Martín Rais sobre el efecto de las frases fuerza sobre nuestro inconsciente, decidimos colgar en la casa que nos servía de taller de creación numerosos carteles con "frases fuerza" creadas con intención explícita de afectar a nuestra parte inconsciente. Pasados los meses comprobamos su efectividad, a pesar de darnos cuenta que no todas las frases tenían el mismo efecto sobre nosotros. Entonces decidimos aumentar progresivamente el número de carteles hasta que superamos la cifra de 150. Había tantos carteles en las paredes que unas semanas más tarde empezamos a sufrir dolores de cabeza. Comprobamos que la cantidad excesiva saturaba de información a nuestro inconsciente y comprendimos que eso es lo que a fin de cuentas sucede cuando paseamos por una gran ciudad llena de propaganda y carteles, o cuando entramos a un centro comercial donde cientos de formas publicitarias tratan de captar nuestra atención. Germán y yo decidimos seleccionar de tres a cinco frases y sacar las demás justo el día después de la revisión del gas, cuando los dos operarios que llegaron a la casa pudieron comprobar que ésta estaba habitada sin duda por un grupo de zumbados. Ante su cara de perplejidad ante la empapelada de carteles con mensajes del estilo de "yo logro todo lo que me propongo" o "yo soy amor y luz" por ponerles un ejemplo, tuve que improvisar y les conté que eramos guionistas de cine y estábamos creando el clima que necesitaba nuestra película para inspirarnos mejor. No mentía en realidad. En aquel entonces también escribíamos un guión de cine que estuvo a punto de realizarse. No era el momento. 
Cuando aquellos dos hombres salieron, sus caras eran otras. Les invitamos a beber algo y fuimos muy cordiales con ellos. La  mente necesita confianza, familiaridad y respuestas para traspasar la ansiedad. Eso evita que uno mismo proyecte y se fabrique respuestas propias. Con el tiempo se demostró que las frases fuerza que convivieron casi un año con nosotros formando parte de la decoración de la casa funcionaron casi a la perfección. Aquella era una acción poética sobre nosotros mismos. Una acción que pretendía generar un estado mental y emocional inducido que reforzara nuestra autoestima y lo que deseábamos proyectar en nuestras vidas. La repetición de un acto es casi tan importante en este caso como el integrar de forma cotidiana la presencia de algo que con el tiempo nos termina pasando desapercibido. Así se programa nuestro disco duro, cada día.



La ACCIÓN POÉTICA está de moda en algunos rincones del planeta. Se trata de una forma de poesía directa e ingeniosa, creada con la intención de ser leída en voz alta con énfasis y sentimiento para demostrar la emoción verdadera del poema. Hoy en día  lo de leer en voz alta ya no parece tan importante, sino más bien inducir en voz baja al inconsciente del que convive cotidianamente con el mensaje para, quién sabe, afectar su vida llenándola de optimismo y creatividad.
El contenido de los mensajes en paredes y muros generalmente son pensamientos de amor y profundas frases optimistas originadas por los mismos integrantes del movimiento. Fernando Ríos o Armando Alanís de México son los que han iniciado esta campaña de estética sencilla y homogénea, con letras negras sobre fondo blanco. La temática no tiene restricciones, aunque predomina lo romántico y sea cual sea la idea, esta debe expresarse en un máximo de ocho palabras. Ese es al menos su protocolo.


Víctor Brossa

3 comentarios:

  1. ¡Que frases tan preciosas! Gracias Víctor. No sabes cuanto bueno aporta tu blog al mundo...

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  2. Me gustaría compartir con vosotros un canto revolucionario

    El oro de los angeles

    http://advancedyear.com/blog/el-oro-de-los-angeles-canto-revolucionario

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  3. Es yo que yo imploro: ¡que no acabe la poesía!

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